miércoles 12 de enero de 2011

Fuerza

Tu Fuerza.
No como magnitud física, sino como el impulso interior que mueve el espíritu. La confianza en la Razón, y el optimismo del que sabe que los Dioses le protegen.

Fuerza como pasión y alegría. Fuerza libre de lógica opresora. El animal interior que no se doma, sino que se conquista por sumisión.

Cuando la negrura infinita te rodea y se apaga la última antorcha, sólo la Fuerza de la Voluntad puede mantenerte en pie, hasta que, algún día, se haga la luz de nuevo.

Esperanza: Fuerza: Luz.

1 comentarios:

Golfo dijo...

Agazapada en su esquina, preparada y paciente, velando por nosotros hasta el momento preciso.